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Desvelos de los “argentinos” camagüeyanos

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FLORIDA, CAMAGÜEY.- Por este ingenio, Azcuba —hasta hoy—, prevé iniciar la zafra 2018-2019 en la provincia, aunque hace cuatro moliendas que no suena el pitazo cumplidor del crudo y que el refino no se procesa con materia prima propia. La anterior fue la peor y más inestable en la historia de la fábrica de azúcares, con saldo millonario negativo de ingreso para la economía local, provincial y del país.

Aldo Ramírez Leyva, jefe de laboratorio devenido administrador del central Argentina, de Florida, respira optimismo porque, según él, las actuales reparaciones tienen el dedo puesto en las llagas tecnológicas que en la precedente molienda provocaron el alto tiempo industrial perdido: el área de generación de vapor, el exceso de humedad del bagazo en el molino número cinco y el déficit de fuerza calificada.

En el área de calderas, una grúa cobija el quehacer de obreros “argentinos” y técnicos de ZETI enfrascados en el cambio de los calentadores de aire y reparación de las tres calderas alemanas de 45 toneladas, un trabajo de gran envergadura que en su clímax involucrará más de 10 brigadas especializadas.

A Evelio Poll Saborit, avezado pailero de uno de esos colectivos, parece no asustarle la envergadura de sustituir los tres calentadores de aire, ¿por qué?

“En los ingenios Brasil y Panamá hicimos un trabajo parecido y ya tenemos esa experiencia. Además, fuera del ingenio se trabaja en la conformación de los calentadores nuevos. Sí, disponemos de dos grúas y los materiales necesarios”.

El jefe de la obra, Geanny Cabrero Zaldunbide, dijo que el cronograma de ejecución marcha bien y que ellos tienen el compromiso de dejar lista la caldera tres para el 14 de septiembre venidero y la uno y dos, cuatro días después de ese mismo mes.

EN EL MOLINO CINCO

El joven Héctor Molina Germán, dos años al frente del área de basculador y los molinos, está de vacaciones y, sin embargo, al decir del ingeniero Alberto Peláez Cervantes, jefe de mantenimiento industrial del “Argentina”, todos los días viene al ingenio para revisar la marcha de las reparaciones.

Molina, ¿qué le preocupa?

—En mi área cuento con los obreros calificados necesarios y ya usted ve el avance de las tareas de mantenimiento y reparaciones, solo necesitamos que lleguen las tres mazas del molino cinco, que las mandamos a rehabilitar a Manzanillo. Cuando tengamos listo ese molino evitaremos la humedad en el bagazo que nos afectó la zafra pasada.

Las “dolencias fabriles” están localizadas, y con tiempo de antelación se precisan los recursos a pie de ingenio para que las paradas no se repitan por el apresuramiento final, la baja calidad de las reparaciones, las indisciplinas tecnológicas y deficiencias operacionales; no obstante, el tercer problema, y para mi criterio el principal escollo que acecha la próxima zafra, lo constituye el completamiento de la fuerza laboral especializada.

“Tenemos hasta ahora un déficit de 112 trabajadores, 52 en puestos calificados. Necesitamos operadores de calderas, puntistas, electricistas, instrumentistas, soldadores... y mecánicos. Estamos trabajando en la captación de jóvenes desmovilizados de las FAR que hicieron prácticas aquí en el central, de técnicos de nivel medio y obreros calificados egresados de los tecnológicos y politécnicos y, además, para la arrancada y operaciones de las distintas áreas, crearemos las condiciones de albergue y vida para que experimentados azucareros de los antiguos ingenios Suárez Gayol, Haití, Cándido González, Sierra de Cubitas... nos aseguren molidas estables hasta el cumplimiento del plan de azúcar”, argumentó Aldo Ramírez Leyva, el administrador.

“Del funcionamiento industrial del “Argentina” dependerá casi todo. Será una zafra de no menos de 140 días de molidas, y aunque el plan inicial de producción es de 23 400 toneladas de crudo, equivalentes a unas 21 000 de refino. Si molemos bien dispondremos de caña de toda la provincia suficiente para elaborar más azúcar”, afirmó Ramírez Leyva.

El director del central floridano subrayó que trabajarán fuerte en las áreas de evaporación y purificación, cambios de tuberías y mejoras de algunos medios tecnológicos, y esperan disminuir las materias extrañas mediante el uso de tres centros de acopio: La China y Las Parras, propios, y La Amelia, del “Carlos Manuel de Céspedes”, lo cual redundará en la elevación de los indicadores de rendimiento industrial y eficiencia.

PARA QUE EL DULCE BLANCO SEA MEJOR

Pese a todos los avatares e incumplimientos del crudo y los inestables planes de refino del “Argentina”, la refinería mantiene visos de inocuidad en sus áreas y sus obreros esperan rescatar los fueros que la prestigian como una de las más destacadas del país junto a la también procesadora de azúcar blanco del “Ignacio Agramonte”; sin embargo, en los almacenes del central están todas las piezas y accesorios para modernizar las cuatro centrífugas de la refinería, un anhelo pendiente... ¿qué se espera?

El ingeniero Peláez Cervantes, jefe de mantenimiento industrial, aseguró que hasta el presupuesto está proyectado, y solo esperan la autorización para acometer las modificaciones que propiciarán una mayor eficiencia y producción de refino.

Al ritmo de las obras del 26 en Florida, avanzan las reparaciones del “Argentina”, pero hay tiempo para que se hagan con calidad y antelación suficientes a las archiconocidas pruebas y visto bueno de pre-arrancada de la Zafra Chica, porque si el central floridano en noviembre mueve bien los hierros, el plan provincial azucarero tendrá un aliciente motivador de garantía.

  

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  • Última actualización: Viernes 22 Marzo 2019.
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